Saltar al contenido

Tienda de productos de microfibra

Si buscas un tejido con gran capacidad de absorción, versatilidad, ligero, resistente y duradero, lo que quieres es microfibra.

¿Pero, qué es la microfibra?

Este tejido no tejido tiene cada vez más usos, como toallas, ropa deportiva, ropa térmica, sábanas, paños o tapizados. Esto es debido a sus increíbles características, que la hacen apta para casi todo.

El tejido microfibra es un material que consta de fibras ultra finas. Debido a su proceso de creación, este producto tiene unas propiedades que lo sitúan por encima del resto de tejidos, siendo sus fibras la mitad de finas que la seda, tres veces menos que el algodón y 100 veces más finas que un cabello humano.

El secreto de la microfibra está en cómo está conformada cada una de esas fibras. Piensa en uno de estos pequeños hilos, si hicieramos un corte transversal podríamos ver cómo están configurados. A la izquierda vemos cómo sería una microfibra. Al disponer de todos esos huecos, su capacidad de absorción es enorme. A la derecha vemos una fibra de algodón, que al ser compacta, las moléculas de agua no pueden penetrar en ella y su absorción es mucho menor.

¿De qué está hecha la microfibra?

La microfibra es un tejido no tejido. Esto significa que no se consigue mediante un entrelazado de hilos, si no que se fabrica mediante una serie de procedimientos mecánicos y químicos.

Podemos encontrar microfibra 100%, y también mezclada con materiales sintéticos como poliéster, nylon y otros tipos de poliamidas. Todo depende de cual sea el propósito al que vaya destinado el tejido, así pues, combinando esto y diferentes grosores, trazas de fibras y longitudes, podemos conseguir un tejido con una mayor capacidad de absorción o uno de gran suaviadad.

¿Cómo afecta la microfibra al medio ambiente?

Aunque se utilicen procesos mecánicos y químicos en el proceso, así como materiales sintéticos, durante todo el proceso de producción no se hace uso de ningún tipo de pesticida.

Si hacemos una comparación con las telas naturales, nos daremos cuenta de que natural no significa necesariamente ecológico. Por ejemplo, para teñir el algodón se utilizan grandes cantidades de agua, sin embargo, para estampar en microfibra no es necesaria ni una gota.

No solo eso, si no que al ser los productos de microfibra más duraderos, no hace falta estar renovando constantemente el material. Además, debido a su capacidad de absorción, gastarás menos jabón en tus trapos, te costará lavar menos la ropa o dañarás menos los cristales al limpiar, según el uso que le des.

¿Para qué se usa la microfibra?

Los usos de la microfibra son infinitos, prácticamente cualquier producto que tenga una parte textil puede hacerse con microfibra, ya que al fabricarse de forma personalizada se pueden buscar las características que más necesite.

Por eso tenemos toallas que pueden absorber hasta siete veces su propio peso, ropa para deporte elástica de una comodidad increible, o trapos muy suaves para no rayar tu coche al limpiarlo o la pantalla de tu smartphone.

Tipos de microfibra

En función de cómo se hayan unido las fibras en el proceso de fabricar la microfibra, se distinguen dos clases de microfibra diferentes.

Microfibra separada

Este tipo funciona mejor como absorbente, ya que dispone de bucles microscópicos generados al separar las fibras, que dejan huecos para que el agua penetre. Las pequeñas fibras se separan durante el proceso de producción, de esta manera se consigue este efecto al haber más tejido. Este tipo de microfibra es genial para productos de limpieza, ya que al ofrecer una textura más suave, no raya la superficie donde se utilizan, como la carrocería de tu coche o las ventanas de tu casa.

Microfibra plana

Por otro lado, la microfibra plana es la que podemos encontrar en ropa (aunque no deportiva) u otros elementos. Esta es mucho más deslizante sobre la piel. Es fácil diferenciar una de otra con el simple tacto, verás que la microfibra plana no desliza sobre la piel, mientras que la separada sí.

Ventajas de la microfibra

La microfibra tiene propiedades que hacen de este tejido no tejido, una maravilla del mundo textil, situandolo por encima de muchas otras telas. Estas son las principales ventajas de la microfibra:

  • Es una tela no abrasiva, por lo que no daña ninguna superficie sobre la que se deslice.
  • Es duradera, fuerte y resistente, no va a romperse así como así.
  • Es muy ligera, su poco peso la hace muy práctica para muchas aplicaciones.
  • Repele la humedad, según su fabricación
  • También es absorbente, y de los mejores.
  • Higiénica y fácil de limpiar.
  • Es suave al tacto, da una sensación muy agradable al tocarla.
  • Es posible tratarla con químicos anti-bacterias.
  • No suelta residuos tóxicos ni se desprenden trozos. Estará como nueva siempre.
  • Es respetuosa con el medio ambiente.

Historia y origen de la microfibra

Los principios de la microfibra se remontan a 1950, cuando empezó la producción de fibras ultra finas, menos de 0’7 denier, que son 0’7 gramos por cada 9.000 metros de fibra. Se utilizaban técnicas de hilado rápido, pero tan solo se conseguían hebras finas con una longitud aleatoria, así que aun no eran válidas para su incorporación en el mercado.

Una de las primeras microfibras sintéticas que vió la luz fue Ultrasuede, inventada por los doctores japoneses Miyoshi Okamono y Tokohiko Hikota. A partir de entonces se desarrollaron diferentes aplicaciones en el mercado para la microfibra, y no fue hasta 1990 que se dieron a conocer en Europa, siendo Suecia el país pionero.

En 2007, La empresa Rubbermaid empezó a fabricar productos con microfibra para los mercados americanos, siendo la primera empesa grande en empezar a comercializar en serio este tipo de productos.

Como puedes ver, es historia reciente, así que las maravillas de la microfibra están aún por explotar. ¡Aprovéchate y marca la diferencia!

Disfruta de tu visita por la web.